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Postemillas: ¿Qué son y por qué aparecen?

Postemillas: ¿Qué son y por qué aparecen?

Las postemillas o también llamadas aftas, son lesiones o úlceras que aparecen en la parte interna de la boca, pudiendo situar más comúnmente en las encías, lengua o parte interna de los labios y las mejillas.

Las postemillas no tienen nada que ver con el herpes labial, ya que su aparición puede deberse a lesiones hechas por mordidas accidentales, irritación de algunos alimentos, bacterias, etcétera.

Cuando aparecen estos abscesos, provocan mucho dolor y dificultan la ingesta de comida. Sin embargo, a pesar de las molestias, son inocuas, es decir, no causan mayor problema y suelen desaparecer en un par de semanas.

Otras formas de decirle a las postemillas son fuegos o estomatitis aftosa recurrente.

¿Por qué salen las postemillas?

Las razones por las cuales salen las aftas tiene que ver casi directamente con cómo interactúan las mucosas bucales con estímulos externos, siendo las causas más comunes para crear estos abscesos:

  • Traumas dentales, que puede incluir morderse por accidente dentro de la boca, lesiones ocasionadas por trabajos dentales, lesiones practicando deporte o cepillado excesivo de los dientes.
  • Comidas como el café, chocolate, huevos, cereales, cacahuates, almendras, fresas, quesos o tomates.
  • Estrés.
  • Cambios hormonales.
  • Deficiencia de vitamina B12 o hierro.
  • Alergia a algunas bacterias o ser víctima de la bacteria helicobacter pylor.

¿Cómo son las postemillas?

Se estima que las postemillas suelen ser de aparición común a lo largo de la vida, apareciendo su gran mayoría en la niñez (cerca de 80%). Su incidencia puede variar en cada persona, pudiendo brotar cada 2 o 4 años o saliendo otra tras otra.

Las aftas son úlceras con una forma bien definida, siendo redondas u ovaladas. En el centro de éstas, tiene un punto color blanco o amarillo que al contacto duelen mucho.

Antes de aparecer completamente, la persona puede sentir un hormigueo en la zona y gradualmente dolor.

Tipos de postemillas

Existen 3 tipos de postemillas:

Menores: Son las más comunes y son de un tamaño pequeño que no sobrepasan los 8mm de diámetro. Suelen curarse en menos de 2 semanas sin dejar cicatrices.

Mayores: Representan casi el 10% de los casos solamente y suelen caracterizarse por medir más de 1 cm y durar por semanas o meses. Con ellas puede haber problemas para comer y pueden dejar cicatrices.

Herpetiformes: Son las menos. Aparecen muchas pequeñas lesiones pequeñas que pueden juntarse y formar una gran úlcera. Tardan meses en desaparecer.

Diagnóstico y tratamiento

Al acudir con el médico y presentar el caso, éste podrá detectar las aftas a simple vista, por lo cual en el diagnóstico se revisarán los antecedentes y posibles causas de aparición.

El tratamiento podrá consistir en el alivio sintomático del dolor y la irritación, pudiendo recetar geles, pastas o cremas que contengan lidocaína, benzocaína, peróxido de hidrógeno o fluocinonida.

Asimismo, cuando son casos graves, se pueden usar corticoides como dexametasona o prednisona para poder aliviar por completo la afección.

El médico también puede recetar suplementos alimenticios para superar la deficiencia de vitamina B y hierro.