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(08/ MAR/ 2017) / Aporrea


Por qué no pagar el IEPS, un tema primordial de la Desobediencia Civil No Violenta

El Informador/Juan García Elías

El puntillismo del columnista Juan García Elías, que desde su trinchera periodística “Entre veras y bromas”, ha logrado desenvainar una espada de la que la gran mayoría de los mexicanos, no podemos deshacernos ni alejarnos de su filo, por la irremediable necesidad del uso de los hidrocarburos nacionales, y en este caso, por el inexplicable cobro al usuario final del IEPS, en el debatido gasolinazo.

Y es que sí, fue mediante ese filo periodístico, el análisis que desmadeja el trasfondo de las acciones de los actores políticos de esta nación, lo que les impulsa a realizar uno u otro acto para validar sus planteamientos o tesis, y los resultados que buscan obtener, ya sea para el bien propio o el de una colectividad a la cual representan o aspiran a representar.

Es por eso que en su citado espacio “Entre veras y bromas” y bajo el título de “O todos coludos…”, se dio a la profunda tarea de buscar la raíz y el por qué de las acciones emprendidas por el activista social Gerardo Fernández Noroña, con sus actos y llamados a la desobediencia civil no violenta, a lo largo y ancho de nuestro país.

Comienza por calificar al conjunto de estas acciones, como un verdadero problema de vacíos legales y de facultades no establecidas para los franquiciatarios de gasolineras en México, pues se les ha hecho fácil o bien, se les ha dejado (abandonado) la tarea final de recaudar o recuperar el IEPS, a través del cobro de este impuesto al consumidor final de la cadena productiva: el ciudadano.

“El asunto, más que un simple “torito”, equivale a un Miura para los juristas… y para los fiscalistas muy particularmente.”, describe el columnista Juan García Elías, refiriéndose a que este panorama incierto de leyes, reglas y normas, puede convertirse en una gigantesca masa de arguyas legales que no enfrentan desde sus bases, el carente espectro de una Secretaría de Hacienda empecinada en llenar a como de lugar, el boquete fiscal provocado por la privatización de Pemex.

“En teoría, el pago de los impuestos es una obligación de todos los ciudadanos. En el caso del IEPS, la práctica institucionalizada ha consistido en que los comerciantes lo trasladan al consumidor final para enterarlo mensualmente al Sistema de Administración Tributaria (SAT)…”, apunta el columnista.
“Tampoco queda claro si la aplicación del IEPS del comerciante al consumidor final es una práctica legal, o si ha sido un abuso sistemático institucionalizado por los gasolineros y consentido por la autoridad.”, una situación que es a la que le ha hecho frente el político mexicano, Gerardo Fernández Noroña.

Y remata Juan García Elías: “En lo que se aclara si son peras o son manzanas, el ciudadano común se queda con la sensación de que al asunto le queda a la medida el dicho: “O todos coludos, o todos rabones…”.

Para mayor información, visita la columna de El Informador: http://opinion.informador.com.mx/Columnas/2017/03/08/o-todos-coludos/

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