"El Universal" ¿'Apeñado'?

(05/ FEB/ 2017) / Gerardo Fernández Noroña - Web Oficial

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"La primera cosa que intenta hacer el enemigo es aislar a los revolucionarios de las masas, haciéndonos parecer monstruos . horribles y repugnantes para que nuestra gente nos odie".
Assata Shakur.

Recientemente, el diario de circulación nacional "El Universal " publicó un artículo titulado la "'Noroñización' de Arne". No sólo la cabeza del título es lamentable, todo el artículo lo es. No es que el citado diario se haya "apeñado", es decir, que se haya atontado o confundido, es mucho peor, está empeñado en realizar la tarea sucia en favor del desgobierno de Enrique Peña Nieto. Me explicaré a continuación.

El diario menciona las últimas protestas del expanista y personaje menor de la política mexicana, de agredir con jitomatazos al diputado César Camacho del PRI o de acudir a la sede nacional del PRI a aventar pañales, desconozco si éstos estaban limpios o sucios.

A partir de ahí, sostiene que Arne sigue el camino violento por mi desarrollado. Su comparación es de una mala fe monumental. Nunca he promovido manifestaciones violentas. Nunca he convocado a otros, ni he arrojado yo, ni jitomates ni ninguna otra cosa a funcionario público alguno. Sí en cambio, he sido víctima de agresiones de ese tipo por militantes del PRI en Sinaloa, cuando era diputado federal de la LXI legislatura.

El citado diario, para sostener sus falsas aseveraciones en mi contra, recuerda las protestas que encabecé durante el gobierno usurpador de Felipe Calderón, sosteniendo con insidia que "prácticamente asediaba al presidente". Además, miente al decir que en febrero de 2007 organicé un zafarrancho, tirando las rejas cercanas a la residencia oficial de los Pinos.

Detengámonos un momento en la aseveración "prácticamente asediaba al presidente". "El Universal" deja de lado un pequeño detalle, la supuesta víctima de mí asedio se había robado la presidencia de la República y usurpaba el cargo que el pueblo no le había otorgado. Por esa razón, Calderón se desplazaba a todos los lugares a donde se presentaba con una brutal estructura de mal llamada seguridad. Kilómetros de rejas, vallas, ejército, policía federal, policía del lugar y Estado Mayor Presidencial que imponían prácticamente un estado de sitio, allá a donde el usurpador llegaba. En ese marco, ¿Cómo podría un ciudadano y político por tenaz que fuera, asediar a quien se decía presidente de la República?

La declaración del multicitado diario generaría hilaridad, si no estuviera hecha de manera tan dolosa. Pero el periódico no se detiene ahí, como ya comenté, sostiene que encabecé un zafarrancho en febrero de 2007 y, enfrentamientos y zafarranchos a lo largo de todo el gobierno usurpador de Felipe Calderón.

Es común que la prensa en general y este diario en particular, le dé la definición de enfrentamiento a cada acto de represión perpetrado por el gobierno en turno. Pero en este caso, raya en el absurdo. Es verdad que yo encabecé la resistencia civil pacífica de 2006 a 2012 durante el gobierno usurpador de Felipe Calderón. Es verdad también, que cada día primero de cada mes, acudíamos a la residencia oficial de Los Pinos a realizar una manifestación denominada: "Ni perdón ni olvido, al robo de la presidencia de la República". También lo es que al principio, el Estado Mayor Presidencial pretendía evitar que nos manifestáramos frente a la residencia oficial. Y también es cierto que en febrero de 2007 tuvimos que librar diversas peripecias para lograr manifestarnos en ese lugar. De ahí a sostener que hubo enfrentamientos y zafarranchos hay un mar de distancia. Es tan simple que, de haber sido así, lo mínimo que me habría sucedido es que me encarcelaran durante ese gobierno de facto, que baño en sangre al país. Ahora resulta que asediaba al pobrecito de Calderón con violencia y enfrentamientos y él, era tan débil y tan noble, que los toleró desde un sufrido silencio.

Al igual que durante mi paso por la Cámara de Diputados se pretendió distorsionar, sesgar y defenestrar mi defensa de los derechos del pueblo y del patrimonio nacional, durante todo el tiempo de la resistencia civil pacífica se pretendió sostener que nuestras protestas eran violentas. Como lo ha aseverado todo el tiempo Andrés Manuel López Obrador, nuestro movimiento no ha roto ni un vidrio durante décadas de lucha. A pesar de ello, todo el tiempo se ha pretendido denostarnos y hacernos responsables de la represión y la violencia.

Para no ir más lejos, apenas en enero de este año 2017, que recién inicia, se realizaron diversas manifestaciones pacíficas de repudio al alza de la gasolina. El gobierno que encabeza Enrique Peña pretendió responsabilizarnos por ellas, a un servidor y a López Obrador. Pero no sólo nos hacia responsables, si no que pretendía aseverar que tanto los saqueos como la violencia eran de nuestra autoría y en contraparte, se callaba la brutal represión desatada por el gobierno federal que dejó cuando menos cinco muertos.

Curiosamente, "El Universal " destacó este documento en primera plana a mediados de enero, documento que supuestamente había elaborado la inteligencia del "desgobierno" criminal de Enrique Peña Nieto. Las fuentes oficiales negaron que el documento fuera suyo, pero la insidia quedó sembrada.

Ahora el citado diario vuelve a la carga, sesgando una noticia que nada tiene que ver con mi persona. El artículo de marras cierra diciendo que recientemente mis protestas son más pacíficas. Mis protestas no son más pacíficas, simplemente no son violentas, nunca lo han sido. Promuevo la desobediencia civil no violenta. He encabezado cercos al Congreso mexicano, en que sentados en el piso hemos sido agredidos y aún así, se sigue hablando de enfrentamientos.

Estuve el 8 de enero en una multitudinaria asamblea en Ixmiquilpan Hidalgo, después de la brutal represión que el gobierno realizó contra ese pueblo dejando como saldo dos jóvenes asesinados. Pedí a los asistentes que si la policía federal o el ejército disfrazado de policía federal regresaba a reprimir, no le respondieran y se mantuvieran sentados en el piso. He recorrido el país y lo sigo haciendo, promoviendo formas de lucha no violentas.

Así las cosas, me parece que "El Universal" realiza una oscura y sucia tarea en favor del gobierno federal. Siembra las condiciones para justificar la represión. Éste periódico corrió de sus filas a Ricardo Alemán quien desde sus páginas venía realizando dicha tarea. Ya no está este pseudo articulista que confunde el reptar con hacer periodismo, pero sus maneras y las intenciones se mantienen.

Refrendo mi convicción de que nuestro país requiere de una rebelión y mantengo mi postura de que en pleno siglo XXI podemos llevarla a cabo de manera no violenta. Por fin logré que los medios rompieran el silencio que tenían sobre mi actividad política desde 2012, pero ese logro no implica que éstos hablen con veracidad y con profesionalismo. No todos, pero parece que más de un medio ha decidido mantener su tarea de tergiversar, denostar y tratar de envilecer la tarea política que vengo realizando en favor de nuestro pueblo y en búsqueda de hacer realidad los sueños más caros de nuestra gente.

Nada tengo que ver con Arne, baste un sólo ejemplo: mientras él se pelea e intenta ridiculizar a vecinos y ciudadanos de a pie, para "liberar" calles, nosotros le plantamos cara a Televisa y buscamos le regrese al pueblo la calle Doctor Gutiérrez Zavala que se robó en pleno centro de la Ciudad de México. Dentro de las protestas realizadas hemos efectuado venta de libros ahí, en la calle. Quizás la venta de libros sean los zafarranchos y enfrentamientos que a "El Universal" tanto le preocupan.

Continuaré promoviendo la desobediencia civil no violenta. Seguiré insistiendo en que la gente no pague los impuestos en las gasolinas. Insistiré en los cercos al Congreso, sentados en sus accesos, repudiando la aprobación de leyes contrarias al pueblo. Perseveraré en la idea de que parando toda actividad económica y productiva durante algunos días, logremos alcanzar la renuncia de Enrique Peña Nieto, que es un paso necesario para iniciar la profunda transformación del país en beneficio de la gente. Cómo puede observarse, ninguna de estas iniciativas contiene absolutamente nada de violencia. La desobediencia civil no violenta es el camino menos cruento para lograr poner de pie a nuestro país, que está de cabeza.

"El pueblo tiene derecho a vivir y ser feliz".

Gerardo Fernandez Noroña.

México D.F. a 5 de febrero de 2017.

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