NOTICIAS

Los embonados.

Los embonados.

(20/ ABR/ 2017) / YouTube

Compartir en facebook Compartir en Twitter Compartir en Twitter

facebook.com/fernandeznorona

Lo que contaré a continuación da para escribir un libro, trataré de plasmarlo en un artículo. En una entrevista que hice por la mañana, para una estación de radio en Puebla, comenté airado la declaración de Enrique Peña Nieto, quien expresó: "ningún chile les embona".

La expresión es vulgar, machista, sexista e inaceptable desde cualquier punto de vista. A pesar de la gravedad de la misma, los medios se han callado frente a ésta. La derecha sea del PRI o del PAN, pueden mentir, asesinar, robar, manipular, engañar, rematar el patrimonio nacional y todo se les justifica. En cambio, a la izquierda todo se le señala y cuando nada encuentran para cuestionar, mienten de manera desvergonzada.

Les comentaba, que hoy por la mañana, hice una entrevista de radio y al cuestionar la frase vomitada por Peña Nieto, una mujer me cuestionó la declaración realizada por mi sobre Ruth Zavaleta hace nueve años. Sostuvo que yo había dicho que Ruth Zavaleta había entregado el cuerpo por un huesito, cuando fue nombrada presidenta de la mesa directiva de la Cámara de diputados para el periodo del 31 de agosto de 2008 al 31 de agosto de 2009.

Le dije la verdad, que mentía. Lo que yo sostuve hace nueve años y sostengo, es que Ruth Zavaleta había traicionado a la izquierda y al pueblo de México, a cambio de la presidencia de la mesa directiva de la Cámara diputados. Si acaso algo tuviese que corregir a esa declaración, sería que no fue solo Ruth Zavaleta, sino la corriente nueva izquierda, los famosos "Chuchos" que entraron en acuerdos con Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa desde aquellos años.

Hagamos memoria: en ese 2008, yo era vocero del PRD. Había llegado a ese cargo por mérito propio contra viento y marea. Fui coordinador de la campaña de Leonel Cota Montaño a la presidencia el PRD y desde ahí, se abrió mi camino para la Secretaría de Comunicación, Prensa y Propaganda del CEN del PRD.

Leonel me insistía que me fuera a la cartera de organización y yo rechacé ese ofrecimiento, sabiendo que ese cargo era un pantano. Las diversas corrientes del partido se opusieron a que yo fuese integrante del CEN, pero tuvieron que aceptar la decisión de Cota Montaño, quien tenía sólo dos posiciones en la dirección nacional: la secretaria de finanzas y la de comunicación.

Después, tuve que remontar la resistencia de los representantes de los medios de comunicación, quienes exigían la presencia de Leonel Cota Montaño, quien estatutariamente era, por ser el presidente, el vocero del partido. Con tenacidad y paciencia fui convirtiéndome en vocero del PRD, sin que existiera ese cargo como tal. Me atrevo a plantear que fueron los medios los que empezaron a hacer referencia de mi persona como el vocero del PRD.

Ya en plena campaña presidencial, en la de 2006, logré abrirme camino, (a base de trabajo, constancia y compromiso) al primer círculo de dirección encabezado por López Obrador. Si mal no recuerdo, fue hasta marzo de 2006 que se me invitó a participar en el colectivo que discutía políticamente esa importante campaña.

Después vino la elección y el fraude electoral. Antes de eso, López Obrador había enviado a Claudia Scheinbaum, para que se sumará al espacio de la vocería del PRD, pues él no simpatizaba con que yo tuviese el control absoluto de ese espacio. Me entendí y coordiné muy bien con ella, durante todo ese difícil proceso.

Como les decía, vino la elección y el fraude electoral. Y después de un tiempo de desconcierto, el plantón sobre Reforma. La dirección del movimiento, con López Obrador a la cabeza, vivía en carpas en el Zócalo de la capital del país y sesionaba ahí, todas las tardes, invariablemente.

Se nombró una amplia comisión de prensa en la que figuraban entre otros: Jesús Ortega, Ricardo Monreal, Manuel Camacho, Dante Delgado, Horacio Duarte, Leonel Cota y un servidor, que yo recuerde. Es probable que esté olvidando algún o algunos nombres pues era una comisión muy numerosa. Al principio, había apretujones para estar frente a la prensa. Conforme fueron transcurriendo los días y los medios hacían críticas feroces contra el plantón en Reforma, la Comisión fue menguando, hasta que literalmente, me encontré solo dando una rueda de prensa todos los días que duró el plantón en Reforma (49 días y 48 noches para ser preciso).

Me convertí en los hechos en vocero del plantón y del movimiento. Cuando la protesta se levantó y volví a mi responsabilidad desde la dirección del CEN del PRD, empecé a ver con preocupación las actitudes blandengues en la fracción parlamentaria frente a Calderón. El PRD tenía un acuerdo unánime de su Congreso Nacional, máximo órgano de dirección del partido, de no reconocer bajo ninguna circunstancia al usurpador de Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa.

Calderón no podía presentarse al Congreso Mexicano. En su toma de protesta, el 1 de diciembre de 2006, había entrado por la puerta de atrás y frente a una tensa y más que accidentada ceremonia, había asumido de facto, el cargo de presidente de la República.

Fue en este marco que se le entregó la presidencia de la mesa directiva de la Cámara diputados al PRD en la persona de Ruth Zavaleta. Cuando ésta dijo que reconocía a Calderón como presidente, convoqué de inmediato a una rueda de prensa y la versión estenográfica de ésta alcanza la extensión de 16 cuartillas.

En ella, sostuve que Ruth Zavaleta había claudicado y que había traicionado al movimiento. Dentro de las diversas fórmulas que utilice, dije que había entregado el cuerpo políticamente hablando a cambio de un huesito. Los medios se me fueron encima con todo. Logramos contabilizar, sin exagerar, decenas de miles de notas de linchamiento público hacia mi persona. Lo real, es que Ruth Zavaleta había traicionado. La única ocasión en que Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa pudo ir a la Cámara, fue cuando ella presidía el 1 de septiembre de 2008.

Fue también durante la presidencia de Ruth Zavaleta, que se aprobó la reforma energética que abría el camino a la entrega total de Pemex al capital extranjero, durante 2008. A pesar de que se hallaba tomado el salón de sesiones, Ruth Zavaleta habilitó un auditorio anexo como sede oficial de la Cámara de Diputados. Unos años después y por sí alguien tuviese duda del camino que ella había decidido, Ruth Zavaleta fue diputada plurinominal del Partido Verde, que es el PRI vergonzante, de 2012 al 2015.

Los Chuchos por su parte, mantuvieron una relación política con Calderón vía Mouriño, que les dio ilegalmente vía el tribunal electoral-paradoja de paradojas- la presidencia del PRD en 2008, y que más tarde, abriría el camino a acuerdos abiertos en el pacto contra México con Enrique Peña Nieto.

Recuerdo toda esta historia, porque, como ya lo dije, quienes luchamos y nos comprometemos con el pueblo, somos vituperado y denostados permanentemente.

Margarita Zavala tuvo su último cargo hace 11 años, en el 2006. Nadie le pregunta de qué vive, nadie le cuestiona de donde tiene recursos económicos para hacer frente a su dispendiosa campaña. Rafael Moreno Valle lleva, desde hace meses, una campaña publicitaria en la que ha invertido decenas de millones de pesos y nadie le cuestiona el origen de sus recursos.

Tanto Enrique Peña Nieto como Calderón Hinojosa han asesinado, bañado en sangre al país, han robado, mentido, rematado el patrimonio nacional, son unos vulgares ladrones, prepotentes y majaderos y, siguen tan tranquilos, tan campantes y tan impunes, cobijados por los medios de comunicación.

Pero a la izquierda se nos denuesta, se nos descalifica, se miente y se tergiversa sobre nuestros actos y sobre nuestras personas, de manera impune y permanente, desde los medios de comunicación.

Celebro que Peña Nieto haya reconocido que encabeza la corriente de los embonados y que su Dios sea el falocrático imperio yanqui. Lamento que los medios se lo callen. Pero tenemos las redes sociales que no es poca cosa y desde allí, y desde nuestros recorridos por el país, seguiremos luchando en pos de la verdad y la justicia social, hasta lograr la absoluta libertad de nuestro pueblo. Pagar el precio de la infamia y del denuesto es un precio razonable por ser hombres y mujeres libres.

"El pueblo tiene derecho a vivir y a ser feliz".

https://www.fernandeznorona.mx/

Gerardo Fernandez Noroña. México, D.F. (aunque les pese) a 20 de abril de 2017.

-