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Mollera sumida: ¿Qué es y qué lo causa?

Mollera sumida: ¿Qué es y qué lo causa?

La mollera es como popularmente se le conoce a la fontanela anterior. La fontanela se define como el espacio que hay entre los huesos que conforman el cráneo en los primeros dos años de vida.

Al nacer, el cráneo de un bebé está conformado por 8 huesos; a las zonas donde se unen esos huesos se les llaman suturas. El lugar donde se unen dos suturas se le llama fontanela, los cuales son partes blandas.

En el bebé, existe varias fontanelas, al frente, atrás y a los lados del cráneo, sin embargo, las que tienen más interés son la fontanela posterior y anterior; la primera, se cierra dentro de los 2 primeros meses de vida; la segunda, durante los 2 primeros años.

Esta estructura flexible permite que el bebé pase más fácilmente por el canal del parto y, posteriormente, para que el cerebro crezca.

Decir que la mollera está sumida se refiere a que la parte blanda en la parte central de la cabeza del bebé muestra una depresión o hundimiento más pronunciado de lo normal y es signo de alguna afección.

Mollera abultada o sumida

De manera normal, la mollera o fontanela anterior de un bebé está levente hundida, así pues, cuando se le vea comer o jugar en una posición erguida, se notará una leve depresión. Cuando el bebé está acostado, llorando o vomitando, se puede abultar sin presentar ningún problema.

En los casos donde la mollera es demasiado abultada, se debe consultar al médico, ya que esto puede ser síntoma de alguna inflamación en el cerebro o la acumulación de líquido, llamado, hidrocefalia.

Por otro lado, si la mollera está demasiado hundida, puede ser señal de deshidratación o desnutrición.

En ambos casos, el pediatra será quien determine el diagnóstico y la forma de reparar la afección.

Causas de mollera sumida

Cuando un bebé presenta un hundimiento significativo de la mollera, puede deberse a dos circunstancias:

Deshidratación

Cuando el bebé no está tomando suficientes líquidos como leche materna o fórmula, se presenta esta depresión en la fontanela. Estos casos es esencial ofrecer al niño/a agua de coco, darle sueros y mantenerlo lo más fresco posible.

Otros síntomas de deshidratación son: piel y labios secos, orina oscura, poca producción de orina, somnolencia, sed, respiración rápida y llanto sin lágrimas.

La deshidratación en bebés puede llegar muchas veces más peligrosa que en adultos, se aconseja llevarlo de inmediato al hospital para que sea revisado y atendido.

Desnutrición

Otra posibilidad para la mollera sumida es la desnutrición. Esta se puede dar cuando existen alteraciones en la forma de absorción, enfermedades genéticos o intolerancia a ciertos alimentos.

Otros síntomas de la desnutrición son: diarreas frecuentes, poco crecimiento, irritabilidad, ansiedad, cambio de color en piel y cabello, falta de apetito.

En caso de que el bebé presente lo anterior, se debe llevar al hospital para conocer el origen de la desnutrición y poder atenderlo oportunamente.