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Hernia epigástrica: Qué es, causas y tratamiento

Hernia epigástrica: Qué es, causas y tratamiento

Una hernia epigástrica sucede cuando una parte del intestino atraviesa la pared abdominal, es decir, se forma un agujero en la pared abdominal, en el área del epigastrio (entre el centro del pecho y el ombligo) y por ahí una parte del intestino logra salir o instalarse, formando a veces un pequeño bulto visible desde el exterior.

Las hernias aparecen cuando la pared abdominal se encuentra debilitada y por lo general generan molestias mínimas.

Para tratar este tipo de hernias, es necesario realizar una cirugía que pondrá los intestinos en su lugar correcto y cerrará la cavidad formada en la pared abdominal.

Causas de la hernia epigástrica

Primero, debemos saber que en la zona del abdomen está formada por unas fibras aponeuróticas (fibras tendinosas entrecruzadas), las cuales ofrecen resistencia a esa zona. Cuando esas fibras se desgarran, surgen cavidades por donde puede salir el contenido abdominal, que puede ser grasa o los propios intestinos.

Entre las principales causas por las que puede suceder este desgarro, están:

  • Levantamiento de peso excesivo sin las medidas correctas.
  • Grandes esfuerzos físicos.
  • Embarazo.
  • Sobrepeso.
  • Envejecimiento.
  • Esfuerzo en ciertos deportes.
  • Problema congénito, algunos bebés pueden nacer con este problema.

Grupo de riesgo

El grupo más afectado o que padecen más de hernias epigástricas son los hombres en una relación 3 a 1 respecto a las mujeres. De igual manera, se puede comentar que es en la juventud y edad media cuando más se suele desarrollar.

Los estudios demuestran que las hernias epigástricas afectan a un 5% de la población.

Síntomas y señales de la hernia epigástrica

De manera general, este tipo de hernias no generan síntomas o molestias, sólo en momentos avanzados se puede notar lo siguiente:

  • Una leve hinchazón en la zona superior del ombligo.
  • Puede causar dolor o molestia al toser o estornudar.
  • Dolor o molestia al levantar algo.

Cuando aumenta el tamaño, puede salir mayor parte de intestino, causando estrangulamiento de éste, cuando ocurre esto, surgen síntomas como vómitos, estreñimiento o diarrea. La estrangulación provoca necrosis tisular y requiere urgentemente de asistencia médica.

Diagnóstico y tratamiento

Cuando una persona nota un pequeño bulto formado en la parte abdominal, será necesario acudir con el médico aun no presente síntomas. Ya en el consultorio, el médico tomará los datos e historial del paciente y hará una exploración física para determinar si de verdad se trata de una hernia epigástrica.

También es posible apoyarse de una tomografía computarizada para revisar cómo se encuentra esa zona.

La mejor forma de tratar una hernia epigástrica es someterse a una cirugía en donde se acomodan los tejidos y órganos que pudieron haber salido y se coloca una malla protectora en la cavidad.

Esta cirugía requiere de anestesia general y puede estar de vuelta en su casa en 1 o 2 días. Posterior a la cirugía es necesario no realizar ningún esfuerzo físico y tomar de manera oportuna los medicamentos analgésicos y antiinflamatorios que se prescriban.