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Boca amarga: ¿Por qué aparece?

Boca amarga: ¿Por qué aparece?

Una alteración en el sabor en la boca se le conoce como disgeusia. Quien padece de esta afección puede sentir durante todo el día sabores amargos, metálicos, salados o hasta rancios en la boca. Su origen puede ser producto de varias causas, pero sin duda, es un problema que afecta la calidad de las personas, negándoles el sabor original de la comida y pudiendo ser síntoma de algo más grave.

Estas son las principales causas de boca amarga o alteraciones en el sabor en la boca:

Mala higiene bucal

La principal causa de sabor amargo o mal sabor en la boca es, irremediablemente, la falta o mala higiene dental. Es natural que cuando existe una proliferación de bacterias por no lavarse los dientes, exista una acumulación de bacterias.

Sólo recordemos cómo sentimos nuestra boca al despertamos, después de 7-9 horas sin la atención adecuada; produce un mal aliento para nosotros y los demás.

Además, la mala higiene puede desencadenar otros problemas como caries, gingivitis o infecciones.

La sugerencia es lavar los dientes por lo menos 2 veces al día, cepillarse la lengua, usar hilo dental y enjuague bucal.

Boca seca

A la falta de producción de saliva se le llama xerostomía. Se da cuando las glándulas salivales son improductivas. La sequedad en la boca se presenta con síntomas como ardor y dolor bucal, dificultad para masticar y forma el bolo alimenticio, alteración del sabor y generando gusto desagradable, mal aliento, entre otros.

La xerostomía se puede solucionar usando estímulos como chicles, ingiriendo medicamentos o sustitutos salivales.

Fármacos y suplementos alimenticios

El uso de algunos medicamentos tiene como reacciones adversas la alteración del gusto. Se han identificado que ciertos antibióticos, fármacos para el corazón, medicamos con litio y fármacos para tratar el cáncer lo pueden provocar.

De igual manera, suplementos con altos contenidos de metales como hierro, zinc o cobre, puede, alterar el sentido del gusto.

Embarazo

Es normal que, durante el primer trimestre de embarazo, producto de los grandes cambios hormonales, se manifieste un cambio en el gusto; siendo lo más habitual un sabor amargo o metálico.

Este síntoma desaparece mientras avanza la gestación o en el momento del nacimiento del bebé.

Problemas hepáticos

Cuando existen problemas en el hígado como cirrosis, hepatitis o hígado graso, este órgano se vuelve incapaz de eliminar el amoniaco del cuerpo. De manera normal, esta sustancia se deshecha por media de la orina, pero cuando se acumula, produce síntomas como el gusto alterado.

Reflujo gastroesofágico

El reflujo esofágico consiste en la aparición de ácido gástrico o bilis en el esófago y, posteriormente, a la boca. Surge cuando éste último se debilita y deja el paso del contenido del estómago hacia arriba.

El ácido que sube puede irritar el esófago, causando ardor en el pecho y un sabor amargo en la boca.

Para evitar esto, se sugiere comer en porciones pequeñas alimentos sin mucha grasa.

Fumar

Una persona fumadora puede estar familiarizada con la sensación amarga que deja en la boca el cigarrillo. Además de dejar mal aliento y sabor amargo, el cigarro es una fuente de muchos problemas de salud, dejarlo implica un paso favorable hacia la salud.

Infecciones de vías respiratorias

Uno de los síntomas de las infecciones que se presentan en el tracto respiratorio superior, como gripes, sinusitis, rinitis o amigdalitis, es la boca amarga.

A medida que se trata la infección, ese síntoma va despareciendo y el sabor de los alimentos se regulariza.