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Azitromicina: ¿Qué es y para qué sirve?

La Azitromicina es un medicamento antibiótico que se usa para tratar infecciones respiratorias, como:

  • Otitis media
  • sinusitis 
  • faringitis
  • Amigdalitis
  • bronquitis 
  •  neumonía.

También se puede utilizar para infecciones de la piel, infecciones de oídos, pulmones, senos nasales, garganta, órganos reproductivos o enfermedades de transmisión sexual.

 La azitromicina no sirven para combatir los resfriados, la gripe u otras infecciones virales.

Tenga en cuenta que cuando no se necesitan antibióticos o el uso excesivo de antibióticos, aumentará el riesgo de infecciones futuras y desarrollará resistencia al tratamiento con antibióticos, lo que hará que el medicamento deje de ser eficaz.

Presentaciones y dosis de la Azitromicina

Se puede encontrar en varias presentaciones, como:

  • píldoras
  • Suspensión oral
  •  inyectables 
  • sobres

La dosis recomendada y la duración del tratamiento dependerá del sitio de la infección y su gravedad; sin embargo, generalmente se toma todos los días durante 3 a 5 días.

Contraindicaciones y advertencias de la azitromicina

  • No use este medicamento sin receta.
  • Tome el medicamento a la hora de tratamiento y a la hora indicada por el médico.
  • Está contraindicado para personas alérgicas a azitromicina, eritromicina o cualquier otro antibiótico macrólido o cetolactona.
  • No, el alcohol anula el efecto de los antibióticos y puede sobrecargar la función renal.
  • No, el alcohol invalida los efectos de los antibióticos y puede sobrecargar los riñones.

Efectos secundarios de la azitromicina

Los efectos secundarios que puede encontrar al tomar este medicamento son los siguientes:

  • Náuseas
  •  vómitos 
  •  diarrea
  • Dolor de estómago 
  • dolor de cabeza

Si ocurre alguno de los siguientes efectos secundarios, el tratamiento con este medicamento debe suspenderse inmediatamente:

  • Ojos rosados ​​e hinchados
  • Ampollas o descamación
  • Latidos cardíacos rápidos, irregulares o lentos
  • Mareos, desmayos y erupción cutánea, fiebre o ausencia de fiebre
  • Urticaria, picazón, sibilancias o dificultad para respirar o tragar
  • Ictericia de la piel o los ojos, fatiga extrema, sangrado anormal o hematomas
  • Falta de energía, pérdida de apetito y dolor en la esquina superior derecha del estómago.
  • Llagas como pústulas (lesiones), hinchazón, enrojecimiento de la piel y fiebre.
  • Hinchazón de cara, garganta, lengua, labios, ojos, manos, pies, tobillos o pantorrillas.
  • Síntomas similares a los de la gripe, orina oscura, debilidad muscular anormal o dificultad para controlar los músculos
  • Ronquera, diarrea intensa (heces líquidas o con sangre) con o sin fiebre y calambres de estómago

Si se presentan estos u otros síntomas, es muy importante que consulte a su médico de cabecera de inmediato.