PRESOS POLÍTICOS

PRESOS POLÍTICOS

A lo largo de la historia de México, han existido un sinnúmero de actos de violencia, agresión y represión del gobierno a las legítimas movilizaciones y protestas de las organizaciones sociales, donde las autoridades ejercen acciones disfrazadas de justicia y de orden social, prefabricando e imputando delitos, expedientes criminales, creando conflictos en donde no existían, protegiendo los intereses de los poderosos y privilegiados de este país, que siguen dando órdenes a la sombra y al cobijo de los gobernantes en turno.

Bajo estas brutales decisiones del poder corrompido, del brazo torcido de la ley y de las fuerzas de seguridad mal comandadas, todas las autoridades de los tres órdenes de gobierno de norte a sur y de este a oeste, han amparado sus acciones para reprimir, apresar, asesinar, desaparecer, torturar a toda aquella persona que de viva voz, ejerce su derecho de expresarse libremente, que busca ser escuchada para proteger sus derechos fundamentales, y revelarse ante las injusticias laborales, civiles, políticas, económicas, sociales y culturales.

Los presos políticos, no son más que la voz acallada del pueblo, del periodista con pensamiento crítico, del obrero mal pagado, del joven que busca una mejor educación, de la mujer que protege a su familia, del profesionista que exige a su patrón, del campesino que cuida de la tierra que trabaja, del hombre que valora y aprecia su libertad y la de los demás, del ser humano que busca su propia identidad y su lugar en este país, en un mundo inmensamente diverso y pluricultural.

Como mexicano, como activista y como luchador social, me causa una enorme indignación la descomposición del sistema económico y político mexicano, es infame que los ciudadanos sean tratados como delincuentes y los delincuentes gobiernen este país, que ante las expresiones de nuestra sociedad, azucen al pueblo, lo amenacen, lo atemoricen y los repriman, llenando de presos políticos las cárceles del país y lo que es peor, enviar a cárceles de alta seguridad a luchadores políticos y sociales como si de peligrosos delincuentes se tratara. Sometiéndoles con ello a condiciones brutales de encarcelamiento.

Las mujeres y los hombres libres de México, no podemos permitir ni tolerar más ésta situación.

Soy un hombre libre, y en mi libertad, me pronuncio por luchar y brindar mi solidaridad a todos los presos políticos del país. Exijo su libertad inmediata. Es necesario que los hombres y mujeres libres de nuestra nación elevemos nuestra voz para lograr este objetivo. Una vez más, queda claro que debemos remover al actual gobierno, obligarlo a renunciar y al lograrlo, que el nuevo gobierno libere a todos los presos políticos que hay en nuestra nación.

Nuestra patria debe hacer realidad que ningún hombre o ninguna mujer sea preso por sus convicciones políticas.

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